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Son muchos los lectores que a diario nos preguntan cuándo volveremos a embarcar nuevamente y sobre todo cómo serán estos cruceros. De lo que no hay duda es que este virus está cambiando las reglas de juego de toda la industria turística, y en especial la de los cruceros.
 
Hoy queremos analizar y dibujar con los datos que se van conociendo hasta el momento cómo serán esos cruceros pospandemia una vez se reanude la actividad y los barcos leven anclas llevando a felices cruceristas a bordo, y mientras no se tenga una vacuna.
 
Nos asaltan muchas dudas como viajeros.
 

¿Recuperaremos los cruceros como los conocíamos antes de quedarnos en casa? ¿Será manteniendo la imagen de unas vacaciones soñadas por muchos? ¿Seguirán los atractivos de los puertos visitados?
 
Y sobre todo, ¿Cómo será la vida a bordo acentuada por la higiene, los protocolos de seguridad, los precios, las coberturas en pólizas de seguros, posibles cancelaciones, etc.?
 
¡Y no digamos de la recuperación del crucerista en sí mismo… como viajero! Las navieras deberán hacer un esfuerzo para que los viajeros vuelvan a pensar en los cruceros, y que ese pensamiento sea dando una imagen positiva y atrayente.

 
Todavía es pronto para resolver todas estas dudas, pero ya comienzan a vislumbrarse los primeros pasos de cómo serán los viajes en cruceros pospandemia de COVID-19. Las primeras navieras han hecho público los primeros pasos de actuación a bordo de sus barcos.
 
Muchas cosas van a cambiar y, como en crisis anteriores, cambiarán para bien.

crucero royal

ASÍ SERÁN LOS CRUCEROS POSPANDEMIA

1 – Itinerarios más cortos y cerca de casa

Viendo que el virus está afectando de forma desigual a los diferentes países, es de esperar que no todos abran los puertos al mismo ritmo.
 
Esto significará que durante un tiempo los itinerarios pospandemia serán diferentes a los programados, siendo más reducidos en días y con menos puertos. Las primeras rutas incluirán sólo escalas en un único país.
 
Es muy posible que lo barcos solo operen en las regiones “abiertas” y a los que no todos los cruceristas podrán viajar por estar aun sus países afectados. Esto hará que elijamos cruceros que salgan de un puerto cercano a nuestro lugar de residencia.


2 – Bajada de precios, grandes incentivos, y flexibilidad

La industria de los cruceros necesitará relanzar el valor de su oferta a bordo de los barcos.
 
Deberá volver a enamorar al viajero y durante un tiempo podremos ver precios de cruceros con descuentos o con muchos incentivos para hacer más fácil el regreso de los viajeros hasta llegar a los niveles anteriores.
 
Dentro de los incentivos, los tiempos y condiciones para cambiar, cancelar y ajustar un viaje de cruceros serán más flexibles y trasparentes para el crucerista.


3 – Cambios en el proceso de embarque

El proceso de embarque será más largo por los test necesarios a cada pasajero antes de acceder al barco. Estos incluirán medidas que ya se aplican antes del cese como exámenes de temperatura obligatorios y declaraciones de salud previas al embarque.
 
Además, habrá cámaras infrarrojas para detectar pasajeros con alta temperatura durante todo el proceso de embarque, así como el requisito de que todos los cruceristas mayores de 70 años presenten un certificado de su médico de cabecera de que están en condiciones de viajar.
 
Se incentivará al viajero a que realice el check-in online, quien tendrá un horario de embarque asignado, para que el pasaje aborde de manera escalonada. Se cambiarán las terminales ampliando los espacios para que permitan la distancia física.


4 – Reducción del número de pasajeros y tripulantes

Se limitará el número máximo de pasajeros y tripulantes a bordo de los barcos. Esto incluirá también la reducción de la capacidad máxima en la mayoría de los lugares públicos.
 
Para poder reducir los aforos las navieras necesitarán instalar más salones o reducir la capacidad general para alcanzar estos niveles.
 
Por su lado los autobuses turísticos utilizados para las excursiones de cruceros, tanto por navieras como agencias externas, deberán reducir el número de personas en cada grupo.


5 – Extrema seguridad higiénica a bordo

Las navieras aumentarán la frecuencia y los niveles de saneamiento y desinfección: en las terminales y en las pasarelas de los barcos, en las áreas públicas, así como en todos los lugares de comidas y bebidas, y en las cabinas de pasajeros.

Al igual que con los controles de salud previos al embarque, esto es algo que muchas líneas de cruceros ya habían implementado y se puede esperar que continúe cuando se reanuden los cruceros.
 
Los ascensores y elementos comunes se limpiarán cada dos horas. Las características de alto contacto, como pasamanos, pomos de las puertas y mesas, se esterilizarán al menos una vez por hora.

Las áreas de mayores acumulación de personas como el spa, los teatros, las instalaciones del club infantil, las tiendas y las áreas recreativas también verán una mayor limpieza y desinfección, Estos serán desinfectados antes y después de cada espectáculo y los juguetes de los niños desinfectados después de cada uso.
 
Los dispensadores de desinfectante se colocarán en la entrada de todas las áreas públicas, y se requerirá su uso para acceder. Todos los restaurantes, bares y cocinas serán desinfectados tres veces al día.

Se desinfectarán las cabinas 2 veces al día. La tripulación tendrá la obligación de limpiar dos veces al día. Los baños se limpiarán con desinfectantes alcalinos para trabajos pesados y se usará una solución especial en los desagües para evitar tuberías obstruidas y consecuentemente el crecimiento de bacterias.
 
Al terminar cada crucero habrá una desinfección extrema en cada cabina por lo que los tiempos para acceder a ellas pueden ser mayores.
 
Si los pasajeros presentan síntomas o enferman, las cabinas recibirán una limpieza y esterilización adicional.
 
Durante un tiempo deberemos convivir con la necesidad de usar mascarillas a bordo. No es de extrañar que navieras como Royal Caribbean acaban de registrar la patente de un modelo de mascarilla “Seaface” para ser usadas en caso de síntomas de gripe.

6 – Cambios gastronómicos a bordo

Eliminación del autoservicio en los restaurantes tipo buffet. En cambio, todos los alimentos y bebidas serán servidos por miembros de la tripulación con máscaras faciales y guantes desechables.
 
En todos los lugares, los pasajeros también pueden solicitar cubiertos desechables si desean seguridad adicional.
 
Habrá menos mesas y más espaciadas entre ellas en los diferentes comedores.


7 – Nuevas reglas de la tripulación

Para mantener seguros tanto a los pasajeros como a la tripulación, se requerirán nuevos protocolos a todos los miembros de la tripulación, incluidos los controles de temperatura dos veces al día.
 
Se requerirá que todo el equipo de cara al público use máscaras faciales y todos los empleados de limpieza y F&B deberán usar guantes desechables. Además, el movimiento de tripulaciones entre barcos será limitado.


8 – Sistema de filtrado y ventilación

Se renovarán los sistemas de ventilación y filtrado de aire que proporcionan aire fresco filtrado en todas las cabinas y áreas públicas.
 
En este apartado se recomienda aplicar los filtros HEPA ya usados en los aviones. Estos filtros, con respecto a lo más tradicionales de membrana, retienen partículas y contaminantes mucho más pequeños, evitan la propagación de bacterias y virus, con una eficiencia estimada en el 99,99% para evitar la transmisión de enfermedades en el aire.


9 – Áreas de aislamiento y hospital a bordo

Un mayor equipamiento médico tanto humano como material a bordo de los barcos. Contarán con más salas de aislamiento en los centros médicos para cuarentenas, que se puedan usar en caso de que se encuentre una enfermedad infecciosa a bordo.
 
Los médicos y enfermeras que deban trabajar en el área de aislamiento recibirán equipos de protección personal.


10 – Actualización de protocolos de evacuación y cuarentena

Algo que se deberá consensuar entre navieras, puertos y dirigentes políticos serán los protocolos de actuación si se detecta a una persona enferma para no repetir la sensación de inseguridad que los barcos han tenido en la actual situación con puertos cerrados o que no les autorizaban a desembarcar por miedo a contagios.

Otras cuestiones que se deberán tener en cuenta

Otras cuestiones, sin embargo, según nuestro punto de vista, no han sido aún planteadas pero seguro que serán tenidas en cuenta en un futuro inmediato.

Nuevas estrategias de comunicación en los webs de las navieras y agencias de viajes especializadas para mejorar la presentación de los viajes, sugerencias, quejas, consultas, pasajeros frecuentes, etc.
 
Refuerzo del servicio de atención al cliente, desde el primer momento de la reserva.
 
Analizar la posibilidad de que los hábitos, gustos, actividades o preferencias de los cruceristas sean diferentes.
 
Incentivos más atractivos que los actuales a la fidelidad de pasajeros frecuentes.

APEX

El COVID-19 ha puesto al mundo en una situación muy delicada, con víctimas en todos los ámbitos sociales. Ha tenido que ser un virus, y en solo unas pocas semanas, el que nos haya demostrado la vulnerabilidad de todos, y de todo, incluido el sistema económico mundial.
 
Con la sensibilidad a flor de piel, con millones de empleos perdidos en el camino, pero con muchos que ya han dado muestra de una enorme generosidad… apelamos a que ese último término se acuñe en el sector cruceros, de parte y parte. Sería un buen comienzo.
 
Sí, los valores sociales, económicos y morales van a cambiar. Están cambiando ya. Y habrá que agradecérselo a un maldito, terrorífico y mortal virus. El auténtico viajero reconoce el gran valor diferencial de los viajes en crucero, y entenderá que habrá una nueva realidad a la hora de subir a un barco, aunque sea pospandemia.

LA TEORÍA DE LA CROQUETA

Nos gustaría terminar haciendo alusión a una teoría económica que nos llamó la atención. “La teoría de la croqueta” es la solución que aporta el economista noruego Finn Kydlandpremio Nobel de Economía 2004 para mejorar la salida económica tras la crisis que habrá dejado el paso del coronavirus.
 
El ejemplo, según explica en una entrevista concedida al periódico español La Vanguardia es muy simple: ¿El bar al que vas continuará teniendo las mejores croquetas de jamón cuando vuelva a abrir?
 
El periodista le replicó con otra pregunta: ¿y por qué no habría de tenerla?
 
Respuesta de Kydland: pues porque el dueño no ha podido pagar sueldos y a lo mejor ha despedido al cocinero, y quizás también a sus camareros tan simpáticos, o bien los proveedores del material ya no son mismos… Si puede reabrir y los clientes habituales han perdido esos valores quizás dejen de ir, pero si sigue teniendo las mejores croquetas… Y lo que vale para un bar, vale para otros sectores.
 
En resumen: quien tenga un negocio que va bien, tras una crisis, tiene que mantener sus valores y su calidad, para así garantizar la fidelización.
 
Aplicando esta teoría, estamos seguros de que los cruceros no sólo mantendrán sus valores y calidad, sino que los incrementarán. Los cruceros regresarán con más fuerza que nunca.


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